domingo, 16 de diciembre de 2007

Uno de mis escritos.

Bueno, para lengua nos mandaron hacer una leyenda. A si que aqui dejo una que me gustó. Espero que la disfruteis.


Todos saben como comenzó la gran era de la piratería, pero están muy lejos de la realidad.


Todo comenzó cuando un pequeño niño no paraba de repetir que saldría a la mar, sin tener que acatar las normas que sus padres y maestros le imponían, siendo él su único responsable. Nadie le creía, pues al ser un niño decían que cuando crecieran se le quitarían todas esas locas ideas y haría lo que el resto, dedicarse a trabajar.


Pero ese niño no se rindió, y se propuso construirse un barco, pues sus padres eran pobres y el dinero que ganaban era para llevarse algo a la boca, a si que con su ingenio y mucho esfuerzo, consiguió que uno de sus barcos se mantuvieran a flote.


Algunas noches salía a navegar para comprobar la consistencia del barco, pero una noche tormentosa, el barco perdió el control, y fue directo a un acantilado, donde el barco se estrello, convirtiéndose en un montón de astillas.


El niño se salvo de milagro, pero vio como su primer barco fue destruido. Desde ese día propuso hacer uno más resistente. Y así fueron pasando los años y el continuaba con su sueño, haciendo cada vez barcos más resistentes y más grandes.


Pero ocurrió una gran tragedia para su vida. Su padre llevaba mucho tiempo enfermo, y una noche la muerte fue a buscarle. Él empezó a culparse por no haber pasado más tiempo con su padre y solo haber pensado en su sueño. Como su madre ya estaba muy mayor y él era su único hijo, le toco abandonar sus ideas y buscar un trabajo. Pero la desgracia volvió a caer sobre él. Al poco tiempo de morir su padre, su madre enfermo gravemente, y el médico de la isla no contaba con la medicación que era necesaria y aunque la tuviera, no se la podrían permitir, pues era demasiado cara.


Después de mucho pensarlo, tomo una gran decisión. Con el último barco que había construido zarparía a buscar el medicamento para su madre, prometiéndole que regresaría pronto. Recorrió las islas más cercanas, pero tampoco lo tenían. Sus provisiones empezaron a escasear y la desesperación empezaron a hacer mella en él.


Una noche, mientras estaba anclado en alta mar, diviso un lujoso barco muy cerca del suyo. Al no tener dinero ni comida, decidió abordarlo para coger todo lo que pudiese. Con el máximo sigilo, robo todas las joyas, todo el dinero y comida para varios meses.


Al día siguiente localizo una isla donde tenían el medicamento de su madre, el cual compró con las joyas robadas. Regreso a su isla natal y le dio la medicina a su madre además de todas las joyas y el dinero, con el cual podrían vivir sin preocupaciones por un par de años. Pero su madre no se recupero bien, y la muerte también fue a buscarla. Él se quedo solo, encerrado en si mismo, mejorando su barco y convirtiéndose en un ser huraño, sin la necesidad de trabajar gracias al motín que robó.


Cuando el dinero escaseaba, volvía a salir a navegar para robar en más barcos. Pero luego esas salidas se volvieron diarias, llegando a temer todos los habitantes cercanos a su isla a salir a navegar. Muchos comenzaron a imitarle y rápidamente se extendió ese habito de robar en embarcaciones.


Pero un día, fue pillado por la armada en unos de sus abordajes y al saber que fue él quien comenzó todo, le ejecutaron frente a una población entera, haciéndose publica sus hazañas y la consecuencia que ello acarreaba. Pero lo único que esa ejecución atrajo, fueron mas asaltos en el nombre de ese niño, que llego a convertirse famoso, tanto, que a su acción de robo a barcos le pusieron su nombre.

El nombre de ese niño era Charls Pirates.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Creo que deberías pasarte por mi blog y ver el texto que he puesto. Te comprendo más de lo que tú crees. Y si algún día te quieres dejar ayudar... llámame.